En el mes de octubre conoceremos la poesía de Las Cuatro Estaciones, cuatro conciertos escritos por Antonio Lucio Vivaldi.

Según algunos autores, Vivaldi creó unos sonetos sobre las cuatro estaciones en italiano.

Esta es la versión al español sobre el Otoño, realizada por el escritor y poeta cubano David  Chericián.

EL OTOÑO  DE ANTONIO VIVALDI

 

Celebra el aldeano a baile y cantos

de la feliz cosecha el bienestar,

y el licor de Baco abusan tantos

que termina en el sueño su gozar.

 

Deben todos trocar bailes y cantos:

El aire da, templado, bienestar,

y la estación invita tanto a tantos

de un dulcísimo sueño a bien gozar.

 

Al alba el cazador sale a la caza

con cuernos, perros y fusil, huyendo

corre la fiera, síguenle la traza;

 

Ya asustada y cansada del estruendo

de armas y perros, herida amenaza

harta de huir, vencida ya, muriendo.

Primer movimiento
Segundo movimiento
Tercer movimiento
Cuento de Musicaeduca
 
Este cuento está basado en el Otoño de Vivaldi, concretamente en el tercer movimiento.
Desde hacía semanas, el sol ya no calentaba como en los calurosos días de verano.
La brisa del viento se paseaba agitando las copas de los árboles y la música de las hojas, chocando unas con otras, se dejaba escuchar por cada rincón.
Ya no se veían flores nuevas y las que aún quedaban, empezaban a marchitar...
Cuento de Eva Alonso basado en el tercer movimiento de "El Otoño" de Vivaldi.
En los jueves literarios de noviembre trabajaremos la Danza Macabra de Jean Lahor, un fragmento de Frankenstein de Mary Shelley y el poema, Soledad, de Rosalía de Castro.

DANZA MACABRA

 Camille Saint- Säens


 

Poema original de Jean Lahor.

Zig y zig y zag, muerte en ritmo

Golpeando una tumba con su talón,

La muerte a la medianoche juega una canción de baile,

Zig y zig y zag, en su violín.

 

El viento invernal sopla y la noche es oscura

Los gemidos salen de los tilos;

Los blancos esqueletos pasan por las sombras

Corriendo y saltando bajo sus grandes obenques,

 

Zig y zig y zag, todo el mundo se mueve,

Escuchamos los huesos de los bailarines,

Una pareja lujuriosa se sienta en el musgo

como para saborear viejos dulces.

 

Zig y zig y zag, la muerte continúa

rasgar interminablemente su agrio instrumento.

¡Un velo cayó! ¡La bailarina está desnuda!

Su bailarina la abraza con amor.

 

La dama es, se dice, marquesa o baronesa.

Y el verde galante, un pobre carretero, ¡horror!

Y ahora ella se abandona a sí misma

¡Como si el patán fuera un barón!

 

Zig y zig y zig, ¡qué sarabanda!

¡Qué círculos de muertos se estrechan las manos!

Zig y zig y zag, vemos en la banda

¡El rey retozando con el villano!

 

Pero psit! de repente nos vamos de la ronda,

Nos empujamos, huimos, el gallo cantó

Oh! ¡La hermosa noche para el mundo pobre!

Y vivir la muerte y la igualdad.

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Michael Wolgemut 
FRAGMENTO DE FRANKENSTEIN DE MARY SHELLEY
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¿Cómo expresar mi sensación ante esta catástrofe, o describir el engendro que con tanto esfuerzo e infinito trabajo había creado? Sus miembros estaban bien proporcionados y había seleccionado sus rasgos por hermosos. ¡Hermosos!: ¡santo cielo! Su piel amarillenta apenas si ocultaba el entramado de músculos y arterias; tenía el pelo negro, largo y lustroso, los dientes blanquísimos; pero todo ello no hacía más que resaltar el horrible contraste con sus ojos acuosos, que parecían casi del mismo color que las pálidas órbitas en las que se hundían, el rostro arrugado, y los finos y negruzcos labios.
Mary Shelley nació en Londres el en 1797.  
Escribió “Frankenstein” con solo 18 años de edad.
El monstruo de Frankenstein es un personaje de ficción que apareció por primera vez en la novela de Mary Shelley, Frankenstein o el moderno Prometeo.
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Vídeo resumen de la historia de Frankenstein
SOLEDAD
DE ROSALÍA DE CASTRO
Un manso río, una vereda estrecha, un campo solitario y un pinar, y el viejo puente rústico y sencillo completando tan grata soledad. 
          
 ¿Qué es soledad? Para llenar el mundo basta a veces un solo pensamiento.Por eso hoy, hartos de belleza, encuentras el puente, el río y el pinar desiertos.   
        
 No son nube ni flor los que enamoran; eres tú, corazón, triste o dichoso, ya del dolor y del placer el árbitro, quien seca el mar y hace habitable el polo.
ROSALÍA DE CASTRO
Nació en Santiago de Compostela en 1837.
Fue una poeta y novelista española que escribió tanto en gallego como castellano.
 
Es considerada como una de las grandes poetas de la literatura española del siglo XIX.
Escribió en prosa, pero donde Rosalía sobresalió fue en la poesía.
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